13 mar. 2011

Más allá de las preocupaciones cotidianas

Imagina tener suficiente dinero como para vivir un millón de vidas. Imagina
que ya has comprado todo aquello que alguna vez podrías querer comprar.

Imagina que no tienes necesidad de demostrar nada ni de impresionar a
nadie. Imagina que todas tus metas han sido alcanzadas, y hasta
superadas.

Imagina que te has librado de toda limitación y que cualquier cosa que
decidas conseguir, puedes conseguirla. En una situación semejante,
¿qué querrías lograr exactamente?

Imagina que podrías levantarte cada mañana y dedicar el día a hacer las
cosas que más sentido tienen para ti, aquellas que más plenitud te
aportan. Si ese fuese el caso, ¿a qué dedicarías el día, exactamente?

El hecho es que tienes esa opción en tus manos ahora mismo. Puedes
decidir, este mismísimo día, seguir el camino que lleva a aquello que
más sentido tiene para ti sin importar cuál pudiera ser tu situación.

Porque ese es el camino que más fuertemente mejorará tu situación. En
tu mente, deja de lado las preocupaciones cotidianas, y descubrirás
cómo dejarlas de lado de verdad.


Y gracias a la vida que nos ha dado tanto y nunca permitas que nadie te robe tus sueños y siempre manten tu enfoque
Publicar un comentario